Demostración. Por el Axioma 1, «todo lo bueno es verdadero en lo esencial»; luego lo verdaderamente real no es lo que ocurre, sino lo que debería ocurrir si el bien no encontrara obstáculos. Ahora bien, por el Axioma 3, lo que mejora la convivencia no necesita definición previa; por tanto, no hace falta contrastar con hechos: basta con señalar el horizonte moral. Así, el contrafáctico («si el mundo fuese como debe ser…») se convierte en la forma superior de realidad: una realidad depurada de fricciones, límites y resistencias. En consecuencia, la auténtica realidad no es lo que hay, sino lo que habría si todo fuese correcto. QED

Corolario. Los hechos no describen la realidad: la estorban. Demostración del corolario. Si la realidad auténtica es el contrafáctico, el hecho es solo un residuo que muestra cuánto falta por realizar. Luego cuanto más contradice el hecho al contrafáctico, más prueba que el contrafáctico era la realidad verdadera y el hecho un accidente deplorable. QED

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