Demostración. Por el Axioma 2, «nombrar un fenómeno equivale a explicarlo suficientemente». Luego, una vez pronunciada la palabra «Democracia» (con mayúscula), no se requiere ulterior análisis de instituciones, procedimientos ni resultados: la mención basta como prueba. Además, por el Axioma 1, «todo lo bueno es verdadero en lo esencial»; y dado que la Democracia se nombra como el bien político supremo, se concluye que es verdadera en lo esencial y, por tanto, infalible. En consecuencia, toda decisión adoptada «en democracia» queda santificada por el sello de origen, con independencia de su contenido. QED

Corolario. Toda discrepancia es antidemocrática; y lo antidemocrático debe excluirse para proteger la Democracia. Demostración del corolario. Si la Democracia es el bien absoluto (por la proposición), criticarla equivale a criticar el bien, lo cual es sospechoso (Axioma 17). Además, por el Axioma 6, la neutralidad favorece al mal; luego tolerar lo antidemocrático sería neutralidad. Por tanto, para ser democráticos es preciso limitar democráticamente al discrepante: se le retira voz para que la voz exista. QED

Escolio. Este es el mecanismo del fundamentalismo democrático. «Democracia» funciona como palabra baúl (Definición 5) y como término lisológico (Definición 3): absorbe la pluralidad de formas políticas reales y convierte un procedimiento en moral absoluta; así se pasa de discutir decisiones a excomulgar disidentes.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio